A los que no nos conocen, te cuento  que hace 1 mes decidimos con Santi hacer un huerto en nuestra casita para cosechar verduras y distintos condimentos. Para ser sincera no me tenía fe, pensé que nada iba a florecer allí y sería un fracaso, como otras veces me sucedió cuando trate de tener plantas, TODAS morían!

Pero no fue así, con muchísimo cuidado y dedicación ya estoy cosechando y no solamente en el huerto físico, si no en mi huerto interno y es eso lo que quiero compartir con ustedes.

Este blog está basado en la forma tan clara que Dios está hablándome a través de la jardinería, El sabe perfectamente por dónde entrar en mi cabeza y en mi corazón.

Empecemos por lo más importante:

 

2

La Tierra

Aprendí que no cualquier tierra es buena para sembrar semillas. Hay demasiadas mezclas! Unas con fertilizante, una  solo para macetas, otras con gusanitos, otras con químicos que aceleran el crecimiento, en fin, cuál sería la correcta?

Todo dependía de cuan  preparada esté esa mezcla para el proceso de fertilización.

Había que prestar especial atención a esa elección. Decidí y acerté!

Junto con mi cuñada Carol  quien me ayudó, pusimos una base y es así como comienza este proceso de la siembra.

 Así es nuestra vida, nuestra base no siempre es la misma, tu tierra puede estar más fértil que la mía, o más preparada. Puedes sembrar en una persona y no recoger porque simplemente su tierra no esta lista, el problema no es tu semilla.

A veces nos culpamos por algo que no crece, y no es culpa del sol, ni de la semilla, ES QUE LA TIERRA NO ESTA LISTA!

Y es por allí donde debemos comenzar.


( no culpes al anoche, no culpes al playa, no culpes a la lluvia, será que no me amas?) jajajaj perdón imposible no cantar eso, al escribir esta linea.

Cuantas relaciones comienzan sin una buena base y luego no crecen, o lo hacen de forma débil? Esto no significa que nunca crecerá, sino que hay que modificar la base y trabajar en ella antes de que se llene de maleza y no veas por donde comenzar a sembrar.

Todo tiene oportunidad de crecer si se empieza por la tierra.

 

3

Semillas

Esta es la parte más increíble de armar un huerto. Me pregunte súper emocionada, que voy a sembrar? Que quiero comer de mi huerto?

En cuánto tiempo va a salir? NO TENGO PACIENCIA! Que ansiedad (pero de la buena)

Bueno, empecé sembrando  pepino, tomate, albahaca y espinaca.

Les cuento que el pepino está feliz y grande, la albahaca ya la pude cosechar y comer en mis ensaladas, el tomate está creciendo, pero la espinaca…APENAS BROTO!! NO LA VEO!! 😞 

Me puse a averiguar en internet si algo había hecho mal, dado que puse la misma la tierra, riego con igual cantidad de agua y les da el mismo sol que a las demás!

Comencé a pensar que tal vez las semillas vinieron malas, o las plante mal. Pero sabes lo qué descubrí? La espinaca CRECE LENTO, y simplemente no puedo compararla con las demás siembras. 

De esta misma manera funciona  el jardín de la vida, cada uno crece a su tiempo. Siempre le digo a mi hermana Ana “Its ok to grow slow”“está bien crecer lento”, LO IMPORTANTE ES CRECER!

No somos todos iguales y lo que a algunos les  toma poco tiempo, a otros nos demora mas.

Si estas pensando “NO, ya no tengo paciencia para esperar Laly” pues déjame decirte que yo TAMPOCO! pero toca esperar y disfrutar en el proceso. Lo que puedo asegurarte es que es más fácil esperar de la mano de Dios, que esperar a solas.

“Y que tal si no brota la semilla Laly? y para siempre me quedo así?” Te aseguro que si hay buena  tierra y el sol le da, va a brotar. No dudemos porque la duda nos congela el crecimiento. Todos los días es un nuevo ciclo para tomar sol, nutrientes y agua para crecer. Todos los días tenemos una nueva oportunidad, si te concentras en el HOY todo va a resultar mas fácil. Un día a la vez.

4

La casita protectora

A la semana de armarlo ya tenía mi huerto sembrado y estaba muy emocionada, todo estaba listo para crecer y de repente… LA TORMENTA FRANCIS  pasó por mi patio. Y eso que me habían advertido el peligro de armar un huerto justo en temporada de huracanes, pero yo cabeza dura, no hice caso.

El huerto se inundo. Miles de pensamientos vinieron a mi cabeza, “se pudrió” “no va a crecer” “se ahogaron los brotes”. Busque desesperada sacarle el agua, drenarlo, secarlo, pero nada… todo se veía deprimente, y solo había pasado una semana, que fracaso

 

En busca de una solución, encontré una casita plástica transparente para tapar el huerto. La compre y se la puse, quedó perfecta!  Además de que se ve hermoso con techito, el huerto me lo agradeció, ahora tiene su propia humedad, y está protegido, tiene ventanas, la lluvia no lo ahoga y no le entran los sapos, en fin, quedó HERMOSO.

 

Ya sabrás quien representa la casita, no? Si, Es Dios. Dios es la casita que llega cuando estas bajo el agua, esa protección que hace que la vida no te apague, no te mate.

Esa casita tiene dos ventanas para que fluya el aire, y así veo a Dios, El es tan perfecto que hasta piensa en que necesitas ventanas en la vida para respirar, momentos con El, que te oxigenan. Con ese techito, no entran los pensamientos de fracaso, ni los sapos que quieren sacar provecho porque esta cálido adentro. Créeme, Dios te protege hasta de la gente que no te conviene cerca.

 

Que haríamos sin la casita? que haríamos si somos un brote de espinaca súper débil y viene una tormenta? Medite mucho en esto, esa casita transparente que protege desde la planta más firme hasta la más insignificante, lo hace con todas por igual. Dios nos ama a cada uno de manera diferente, pero la cobertura para sus hijos es para todos la misma.

5

Mantenimiento

Mientras este huerto que me tiene enamorada y obsesionada crece, le doy mantenimiento. Le saco basuras, le pongo mas tierra limpia, obviamente AGUA,  le hago agujeritos para que tenga oxígeno, le pongo fertilizante. Puedo decir que me demoro un buen rato en la mañana y otro en la noche cuidándolo, porque no es solo sembrar  y regar es mucho más que eso, es otro mundo!

La pregunta es: Hacemos esto mismo con nuestro huerto interno? Tomamos tiempo para mantenerlo y nutrirlo? Cortamos la maleza y le permitimos que por él fluya oxigeno para que respire?

Busca alguna actividad dedicada a ti mismo, algo que te conecte y nutra como persona. Muchas veces me olvido de mí por ocuparme de los demás, pero Dios me está enseñando a dedicarme tiempo y amarme.

 

Mucha gente piensa que  el amor propio es orgullo o egocentrismo, pero no lo es. Cuando Dios te hizo, una de las responsabilidades más importantes que te dio es CUIDAR tu corazón, tu mente y tu cuerpo, porque no somos solo espíritu. Al corazón hay que mantenerlo cerrado, si es posible con DOBLE LLAVE. A la mente limpia de maleza, y al espíritu nutrido. Amarse es amar a Dios porque tú eres propiedad de Él.


Dedicar un tiempo en
  el día para hacer algo que te haga feliz es amar a Dios porque Él ama verte bien! No te sientas egoísta por tener momentos a solas  haciendo lo que más amas, cuidándote. Dios esta ahí contigo disfrutando también.


raci

Raices

Una de las  hortalizas que está floreciendo  en estos días me sorprendió mucho porque por fuera se veía tan chiquitita y cuando la fui a mover de lugar, tenía unas raíces ENORMES  Y FUERTES!, Era muy distinto a lo que se podría observar de su exterior. Por debajo de la tierra hay otro mundo! Ahí está la verdadera fortaleza de mi huerto y ahí se ve su crecimiento real, es mas, leí que si las raíces se pudren, la planta puede seguir en pie, verde y todo, pero jamás va a dar fruto. Ouch! Tengo que estar pendiente de esas raíces.

Ya sabes para donde voy y qué bueno que cierro este post con esto. El mundo subestima mucho a la gente por su aspecto exterior, pero WOW si pudieran ver las raíces…

Conozco una persona que podría aparentar para muchos ser tímida, pero deja salir una palabra de su boca y simplemente te desarma. Porque cuando tenemos raíces firmes, podemos aparentar ser débiles, pero tenemos lo necesario para ser usados por Dios y dar fruto. (Hablo de ANA DE MONTREAL)

Tus raíces son tan importantes para este huerto! Sin ellas viene un viento y se lo lleva y toca plantar todo otra vez.  Pasando tiempo con Dios y leyendo lo que el te escribió, esas raíces se fortalecen se ponen gruesas, se abrazan a la tierra. Eso quizás no se ve por fuera, pero cuando llegue un viento o alguien quiera arrancarte,  no se te moverá ni una hoja.

Y con eso concluyo esta clase de jardinería interna, tema del que en realidad no se mucho, pero estoy feliz de aprender cada día  y ver este huerto florecer. Es una lucha diaria, gusanos, insectos, maleza, lluvias que ahogan, pero con amor, mantenimiento y ese SOL incondicional que lo nutre aun cuando hay nubes, se que todo va a estar bien.  

 

Quiero que sepas que este huerto Dios lo hizo para mí, y para ti. Abre bien los ojos, porque si miras bien, Dios te habla! Buscalo en todo lo que hagas!

 

Recuerda! Que tus raíces no se pudran, que nunca dejen de crecer aferradas a Jesús y nutridas solo de lo que sale de Él.

 

Laurita.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.